¿Cómo conservar la trufa negra?

La trufa negra (Tuber melanosporum Vitt.), también conocida como “el diamante negro de la cocina”, es un exquisito hongo que crece bajo el suelo y que está considerado como uno de los ingredientes más preciados y valorados en el mundo de la alta cocina y de la gastronomía gourmet. Originaria de Europa, principalmente de Francia, Italia y España, la trufa negra es la más cotizada y deseada del mercado. Esto se debe a su rareza, y a que posee un sabor único e intenso, así como un aroma inconfundible que encanta a todo el mundo.

Físicamente, la trufa negra se caracteriza por poseer una capa de piel exterior rugosa y de color muy oscuro, con un interior también muy oscuro, prácticamente negro y con vetas blancas. Su tamaño puede variar entre los 3 y 6 centímetros de diámetro y su peso suele rondar entre los 20 y los 200 gramos. Es un ingrediente muy versátil que se puede utilizar en una amplia variedad de platos, como pizzas, pastas, huevo, carne, verduras, sopas, etc. 

Sin embargo, es cierto que este hongo gourmet, que puedes encontrar en nuestra sección de trufa fresca, puede perder propiedades fácilmente si no se almacena en perfectas condiciones y puede estropearse. Por este motivo, debemos decir que, para poder disfrutar de todas sus cualidades al añadirla a nuestros platos, es fundamental que aprendas a conservarla adecuadamente. Por este motivo, en este artículo vamos a centrarnos en explicarte cómo debes conservar la trufa negra para garantizar el mejor sabor. Sigue leyendo si quieres saber cómo hacerlo. 

¿Cuándo hay que consumir la trufa negra?

Como cualquier producto fresco, la trufa negra tiene un periodo de consumo óptimo en el que su sabor y aroma se encuentran en su mejor momento. Por norma general, se suele recomendar consumirla dentro de los primeros 15 días después de su recolección. Esto se debe a que, pasado ese tiempo, puede perder sus propiedades nutricionales, así como su aroma y sabor. Ahora bien, si has cortado o rallado la trufa negra para condimentar alguno de tus platos, debes saber que la puedes conservar en el frigorífico, pero debes terminar de consumirla antes de que pasen 5 días antes de que se empiece a echar a perder. 

No obstante, también debes tener en cuenta que la trufa negra (Tuber melanosporum Vitt.) es un hongo que se cultiva en determinadas zonas, como, por ejemplo, en la comarca de Gúdar-Javalambre en Teruel y durante unos meses determinados. Por ello, la temporada de recolección suele comenzar en noviembre y terminar a finales de marzo o comienzos de abril. 

Esto quiere decir que, durante la temporada de primavera y verano, a priori, no deberías encontrar trufas negras. Sin embargo, es posible consumirlas si las congelas o las refrigeras. Ahora bien, es cierto que su aroma y su sabor se van a ver afectados, pero es la mejor manera de consumir este manjar fuera de temporada. Por este motivo, creemos que es importante aprender cómo se conservan las trufas negras.

Cómo conservar la trufa negra fresca

Para conservar la trufa negra fresca de la mejor forma posible y evitar que se eche a perder, es fundamental tener en cuenta algunos consejos. Lo primero que debes tener en cuenta antes de almacenar la trufa negra, es que es esencial limpiarla de la forma adecuada. Es recomendable utilizar un cepillo suave y seco para eliminar cualquier resto de tierra que encuentres en su superficie. 

Después de la limpieza, es importante que la seques con cuidado con papel de cocina o un paño limpio y seco. Ten en cuenta que debes eliminar cualquier rastro de humedad antes de almacenarla para evitar que se eche a perder. Para almacenarla, resulta ideal envolverla en papel de cocina o una toalla de papel bien seca. También se puede guardar en un recipiente bien hermético con una base de arroz para evitar la humedad.

Aunque parece un asunto trivial, la posición con la que almacenamos la trufa negra es muy importante. Debes hacerlo con mucho cuidado, evitando que las trufas se toquen entre sí. De esta manera, si una se empieza a pudrir, la probabilidad de que afecte al resto es más baja. Además, es bastante recomendable que las coloques en posición horizontal y no en vertical, para evitar que se deterioren.

Del mismo modo, para mantener intactas sus propiedades, la trufa negra debe conservarse en un lugar fresco y seco, entre los 3 y 8 grados centígrados. Lo ideal es guardarla, por ejemplo, en el cajón de los vegetales de la nevera en la parte menos fría, pero nunca en el congelador, especialmente si quieres que su sabor y aroma sigan intactos. Ahora bien, si quieres guardarlas a largo plazo, puedes hacerlo, pero teniendo en cuenta que sus propiedades se van a ver alteradas. De esta manera, habrás aprendido cómo limpiar y conservar una trufa negra. 

Tips para conservar trufa negra

Además de estos consejos básicos sobre cómo conservar la trufa negra, te vamos a dar algunas recomendaciones adicionales que te pueden ayudar a conservar este hongo gourmet durante más tiempo. Si la guardas en la nevera, debes cambiar el papel de cocina o la toalla cada dos o tres días para evitar que la humedad se acumule y deteriore.

Además, si vas a tardar en consumirla, te recomendamos no lavar la trufa negra. Aunque pueda parecer tentador, es importante hacerlo antes de almacenarla. Aun así, si decides hacerlo, debes asegurarte de que la secas bien con un paño seco y limpio o con papel de cocina. Recuerda que estos hongos gourmet son muy sensibles a la humedad y a las bacterias, por lo que, si la expones al agua, puede empezar a estropearse.

Como hemos mencionado con anterioridad, lo más recomendable es que consumas la trufa negra lo antes posible para que puedas disfrutar de su sabor en todo su esplendor. Por este motivo, recomendamos comprarla en pequeñas cantidades y utilizarla rallada o laminada en un plazo breve de tiempo. Asimismo, si la congelas, no debes descongelarla, sino rallarla directamente sobre la comida caliente para mantener las propiedades lo mejor que puedas. En resumen, podemos decir que la trufa negra (Tuber melanosporum Vitt) es un ingrediente delicado y preciado que requiere de cuidados específicos para poder disfrutar de todas sus cualidades y su esplendor en el mundo de la cocina. Si has seguido nuestros consejos y cómo se conservan las trufas negras de forma adecuada, podrás tener siempre trufas para añadir un toque de lujo y exquisito sabor a tus platos.

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